Los shampoos comerciales, ampliamente disponibles, están diseñados para limpiar el cabello de manera rápida y efectiva. Sin embargo, muchos contienen ingredientes sintéticos como sulfatos, parabenos y siliconas. Estos compuestos, aunque efectivos para eliminar grasa y suciedad, pueden ser demasiado agresivos para el cuero cabelludo y el cabello, causando resequedad, irritación y acumulación de residuos a largo plazo.